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..... La bala, en la sien, recordadlo, es muy importante. Subrayadlo con rotulador fosforito, pegad notas al lado del espejo, pero no lo olvidéis. Sobre todo los repetidores, eh Peláez, ¿te ha quedado claro?
..... Todos nos volvemos y Peláez, desde la última fila, parece sonreír. Claro que también su boca tan sólo parece una boca y apenas queda un rastro donde estuvo la nariz. Intenta decir algo, pero no le salen más que balbuceos, así que calla, se limita a formar un revólver con los dedos de su mano derecha y apoya el índice bajo la barbilla, ¿ajhí no?, pregunta, y todos reímos su ocurrencia.
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Esta historia desmedida la he sustraido del blog de Jesús Esnaola, El doctor Frankenstein, supongo .
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2 comentarios:
Es un honor, Juan, que encuentres algo sustraíble en mi blog.
Una muy grata sorpresa. Gracias.
Un abrazo.
À moi l'honneur!
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